Cuidado de los pies: cómo tratar el dolor en los arcos del pie
El dolor en el arco del pie es un problema frecuente que puede deberse a factores como la forma del pie, el movimiento y el ejercicio, o el uso de zapatos que no se ajustan bien. Descubre cómo saber si el dolor de tus pies probablemente se localiza en los arcos y qué puedes hacer al respecto en nuestra práctica guía sobre el dolor en el arco del pie.
¿Qué causa el dolor en el arco del pie?
El arco del pie es la curvatura ascendente que puedes ver al observar tus pies desde el lado interno. Este arco está formado por una serie de huesos tarsianos y metatarsianos conectados por tendones y ligamentos. Los arcos ayudan a absorber los impactos cuando estás de pie, especialmente al caminar o correr.
Cuando los arcos no pueden absorber los impactos de forma eficaz por cualquier motivo, puedes experimentar dolor en el arco o en el talón. El dolor en el arco suele ser más evidente después de hacer ejercicio o de pasar mucho tiempo de pie.
¿Qué te hace más propenso al dolor en el arco del pie?
Aunque cualquiera puede sufrir dolor en el arco después de pasar mucho tiempo caminando sobre superficies duras o de pie durante más tiempo de lo habitual, hay algunos factores que pueden aumentar la susceptibilidad, como:
Pie plano, también conocido como pes planus
Es una afección frecuente, también denominada a veces «arcos caídos», que hace que el arco esté muy cerca del suelo. Si observas el lado interno de tus pies, pueden parecer planos. Los pies planos pueden ser hereditarios y, por lo general, no causan problemas al practicar deportes y actividades. Sin embargo, puedes experimentar algo de dolor en el arco o el tobillo. También puedes notar que tus zapatos tienden a desgastarse bastante rápido.
Pie cavo, también conocido como pie con el arco excesivamente elevado
En el otro extremo están los pies con el arco excesivamente elevado. Podrás reconocerlos por el arco alto que se observa entre la parte superior del arco y el suelo cuando miras el lado interno de tus pies. También puedes intentar mojarte los pies y dejar una huella. Las personas con arcos elevados verán la marca del talón y de la parte delantera del pie, con muy poca huella entre ambas. Tener los arcos elevados no es necesariamente un problema, pero a veces puede causar dolor y molestias o favorecer la aparición de otras afecciones con el tiempo.
Cómo aliviar o evitar el dolor en el arco del pie
Hay varias cosas que puedes hacer para ayudar a aliviar o evitar la aparición de dolor en el arco.
Hielo, compresión y elevación para reducir la hinchazón
Cuando el dolor en el arco se debe a ejercicio intenso o a pasar mucho tiempo de pie, puedes intentar aplicar hielo o compresas frías en la zona para reducir el dolor y la hinchazón. Elevar los pies y usar vendajes o calcetines de compresión también puede ayudar a reducir la hinchazón.
Descanso y analgésicos
Descansar los pies también dará tiempo a los tejidos para repararse, mientras que los medicamentos de venta libre para aliviar el dolor pueden ayudar a reducir las molestias y la sensación de dolor a corto plazo. Si utilizas regularmente medicamentos para aliviar el dolor en la zona del arco, te recomendamos que visites a tu podólogo local para que examine tus pies.
Estiramientos y ejercicios para los pies
Algunos estiramientos o ejercicios para los pies pueden ser útiles para fortalecerlos y aliviar el dolor inmediato. Un podólogo o fisioterapeuta debería poder orientarte sobre los estiramientos o ejercicios más adecuados para ti.
Usa los zapatos adecuados
Visitar a un podólogo puede ayudarte a asegurarte de que llevas el tipo de zapatos adecuado para proteger tus pies. Los zapatos anchos y cómodos, con una puntera cuadrada y un tacón bajo, suelen ofrecer el mejor soporte. El asesoramiento de un experto puede ser muy útil para determinar cómo sujetar mejor tus arcos y aliviar el dolor, independientemente de tu estilo de vida. Esto es especialmente útil si practicas deportes de alto impacto, como correr, o si tienes un trabajo que te obliga a estar de pie todo el día.
Sujeta tus arcos con plantillas
Las plantillas que se colocan dentro de los zapatos también pueden ayudar a sujetar los arcos y garantizar que los pies estén estabilizados y amortiguados frente a los impactos al caminar y correr. Algunas plantillas ortopédicas, como nuestra gama In-Balance, están diseñadas para adaptarse a tu forma natural de caminar y han demostrado clínicamente que actúan sobre las zonas de dolor de los pies, las piernas y la zona lumbar. Una de ellas son nuestras plantillas Scholl para aliviar el dolor en el arco, que se adaptan a tus pies para proporcionar alivio de la presión y un alivio del dolor clínicamente demostrado.